domingo, 2 de noviembre de 2008

AL EXTREMO!


El movimiento “emo” en nuestro país; que sin duda ha acaparado las páginas de diarios y noticias en la televisión debido a los enfrentamientos que han tenido con otros grupos: punks, metaleros, entre otros. Y a nivel mundial también, sobre todo con la influencia de la internet, puesto que muchos videos en la web se dedican a burlarse de ellos o incitan a atacarlos. Es por eso que los “emos” en la actualidad se quejan de la ignorancia de la gente sobre su ideología y exigen respeto ante el temor de nuevas agresiones. A su vez, niegan ser una asociación suicida, depresiva ni homosexual.

Es así como encontramos a los “Emo”, un sub grupo que nos muestran la nueva expresión adolescente de retraimiento, tristeza y agresividad hacia determinadas personas y/o instituciones. La falta de orientación o la presión principalmente por parte de la familia y de los educadores, además de un fuerte vacío emocional propio de la etapa adolescente generan en el individuo cierto rechazo hacia los mismos que con el pasar del tiempo se transforma en un profundo rencor que es alimentado por esta sub cultura naciente. Esta comunidad absorbe al adolescente confundido al proporcionarle un estilo de vida que le permite defenderse de las demandas del mundo actual y forjar su propia identidad personal, usándolo como excusa para justificar su accionar y crisis existencial.

Etimológicamente la palabra “Emo” proviene del término inglés “emocional hard core” que en español significa “emociones fuertes” o “carga emocional”. Nació en los ochenta, con la difusión del punk y el hard core en Estados Unidos como respuesta a lo profesionalizado y desvirtuado del rock por los intereses comerciales de las grandes compañías discográficas de la época. Pero este género recién tomó forma en los años noventa, gradualmente su expresión musical se volvía más introspectiva y menos roquera. Teniendo como característica fundamental en sus líricas un fuerte componente de melancolía, de resentimiento y odio. Finalmente a principios del 2000 comenzó a tener más adeptos, sobre todo en los adolescentes, quienes encontraban en este género una ruta alternativa de escape y hasta un refugio de sus problemas afectivos. De ahí que se convierte en una sub cultura no sólo a nivel norteamericano sino también latino, europeo, asiático, en fin, a nivel mundial.

En sí los “emos” son un conjunto de adolescentes aproximadamente de 15 a 22 años de edad, de nivel socio económico medio o medio alto, que se agrupan en las zonas más oscuras y alejadas de la ciudad en la que viven, rechazando el mundo que los rodea; manifiestan haber venido al mundo para sufrir. Únicamente crean fuertes lazos de amistad con personas como ellos. Suelen ser personas sensibles, centradas en el amor, odio, resentimiento o desilusión llevados al extremo, mostrándose impulsivos. La mayoría de ellos, provienen de hogares disfuncionales. Son personas que antes de haber sido “emos”, ya eran marginados en la escuela o eran personas que manifestaban marcadas tendencias homosexuales o que simplemente tenían pocas expectativas de vida y necesitaban encajar en algún grupo.

Entre ellos existen ciertos rituales que comparten como grupo; por ejemplo el denominado “Baile – Emotion” que consiste en bailar en un círculo y mover los brazos bruscamente y sin tocarse. Mientras esto ocurre una persona va al centro del círculo y cuando está ahí, el resto siguen el ritmo de la música con la cabeza agachada o moviéndola.

Otro ritual conocido es el “Scream” cuyo significado en español es “Grito”. Consiste en emitir un grito desesperado ya sea en un concierto o en pleno desarrollo del “Baile – Emotion”. Cabe decir que los mismos integrantes del grupo musical que toca en ese momento también lo hacen.

La percepción que tienen los “emos” de la vida es totalmente negativa. Aparte de no creer en dioses ni en religiones, consideran que el mundo es un lugar mezquino y denigrante. Sus habitaciones suelen tener poca luz, pintadas de un solo color, teniendo sólo una cama sencilla y dura. De esta forma, al levantarse por las mañanas, lo hacen sabiendo que su existencia es miserable y les permitirá permanecer en ese estado de depresión el mayor tiempo posible.


Su personalidad tiene mucho que ver con el exterior. Físicamente, para ellos, el ser extremadamente delgado es sinónimo de tener un estilo de vida deprimente, sin sentido y en constante sufrimiento. Por eso un requisito fundamental para que uno aspire a ser “emo” es ser delgado a toda costa, de lo contrario podría ser rechazado por su propia comunidad. También es necesario ser alto, si uno no lo es, deberá buscar la forma de serlo si en verdad quiere participar. Otro requerimiento importante es el pelo, el cual deberá cubrir siempre su rostro. Esto implicaría el deseo manifiesto de no ser percibido y que su existencia es sombría y triste.

Conjuntamente con su personalidad, su estilo de vestir es bastante peculiar: Usan polos ceñidos al cuerpo con estampados femeninos de colores negro y rosado principalmente, jeans de color negro entubados, zapatillas Converse o Vans, buzos ajustados con capucha, estrellas rosadas en las correas o en las mochilas, pelo de medio lado cubriendo el ojo derecho, “piercings” en la ceja izquierda y/o en el labio inferior izquierdo, maquillaje en los ojos de tipo gótico, símbolos de calaveras, corazones rotos y numerosas ligas en la muñeca.

Ya a un nivel más íntimo, cuando experimentan sentimientos de abandono o culpa, suelen cortarse la piel con armas blancas (ya sea cuchillos, navajas de afeitar, tijeras o cualquier otro instrumento punzo cortante) el lugar escogido para cortarse generalmente es la muñeca. Sin embargo, no en todos los casos se autoagreden debido a las razones anteriormente mencionadas, también lo hacen, según dicen, por placer.

En cuanto a sus relaciones de pareja, sólo las mantienen con personas como ellos. Tienen por obligación compartir su dolor en todo momento, así si el chico llora por algún motivo, la chica llorará también con él, lo mismo sucede con los cortes. Otra norma importante es que ambos deben vestirse igual al punto de no poder distinguir quien es la figura masculina y cuál es la figura femenina, además experimentan su sexualidad al mantener relaciones incluso con personas de su mismo sexo.

Según el especialista Castillo Berthier (2008), es más una moda que carece de propuestas sociales o políticas y que sólo se tiene acceso si es que se tiene cierta posición económica estable. Considera que cuando estos jóvenes se incorporen a la vida laboral, cambiarán su rol y dejarán de pertenecer al grupo.

Por su parte, Alcántara & Bloom (2008) manifiesta que es natural que al entrar en la adolescencia, los púberes busquen un sentido de pertenencia, pues están en una etapa en la que constantemente se preguntan quienes son. No obstante, agrega, que este fenómeno va más allá de una simple agrupación, puesto que ellos buscan elementos que los identifiquen: como la androginia o los estilos de vestir y su enorme necesidad por sentir, incluso el dolor debido a las grandes demandas que exige el mundo de hoy. Finalmente mencionan que los “emos” tienden a presentar un perfil psicológico depresivo y que según análisis recientes el 40% de ellos son suicidas en potencia en la ciudad de Lima.








3 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que la propuesta emo es un vástago extremista del grunge, casi pareciera ser una burla adolescente del asunto.

Lo que hay que tomar en cuenta es que, como toda onda posterior a los ochenta, no tiene mucho que ofrecer al mundo exterior. Lamentablemente, le toca a uno en la época más frágil: La adolescencia.

Felizmente, no podría serlo, tengo el cabello crespo. ¿Te imaginas que nos hubiera pasado cuando adolescentes?

Kariel dijo...

emo emo...

cortarc las vnas solo xq' él/ella lo hacn?

sabs cómo llamamos los psiquiatras a eso?

BLIMÍTROFE DPNDIENT PARANOID ESQUIZOTÍPICO ^^

bsos (=

Akari dijo...

oe que pasa con los emos lol respeta! hola lumi :P no se si te acordaras de mí, soy hellen ^^