lunes, 10 de noviembre de 2008

TU CÁRCEL

Su servidor hace unos pocos meses estuvo en la cárcel, no no fue porque me hayan arrestado. La universidad nos llevo a analizar la problemática de las cárceles en el Perú. Estuve en el penal Sarita Colonia (en el Callao) y lo que vi fue tan conmovedor como perturbador, una mixtura de emociones que entraban constantemente en conflicto, aqui les dire lo que opino al respecto, de paso les cuento que pude ver ahí.

Me parece que el tema de las cárceles en el Perú o Latino América es uno sumamente delicado en el cual existen muchas posturas al respecto. Algunas más humanas a favor de los presos, otras indiferentes y otras más radicales en las que consideran que dichas personas dejaron de serloa al cometer todos esos crímenes que se le imputaron y por tanto deben ser tratados sin piedad y llevarlos lo más lejos posible de todo derecho o contacto humano. Eso si, hay un hecho innegable y que servirá de base para sustentar nuestro análisis y es que definitivamentecreemos que el sistema penitenciario peruano junto con la dinámica dentro de la cárcel no cumplen con el objetivo principal por las cuales existen, que es el de reinsertar al individuo en la sociedad. Afirmamos esto por las siguientes razones:
La primera es porque consideramos que la prisión más que ser un centro de privación de la libertad con la finalidad de mejorar se ha transformado en una sede en la cual los delincuentes de menor calibre aprenden nuevas modalidades de asalto, secuestro, o novedosos planes para asesinar o llevar a cabo una estafa, entre otros por parte de los más experimentados. Así pues los facinerosos de mayor envergadura se convierten en los maestros de estas técnicas para transgredir la vida humana o diversos establecimientos.

También ocurre que los reos perciben a la cárcel como un centro de vacaciones temporales para después volver a tomar el camino fácil que es indudablemente destructivo. Entonces por un lado aprenden nuevos y mejores métodos para delinquir mientras se encuentran en un estado de reposo. Por lo tanto consideramos que es inútil esta medida represiva. Es más muchas veces el manifestar que han estado en la cárcel un determinado número de veces o que ha sobrevivido a los más brutales agravios les da cierto estatus para con sus semejantes y de paso les permite infundir más temor entre sus victimas.

Esto se da así porque el estado y los organismos reguladores del sistema penitenciario no contribuyen económicamente ni tienen la voluntad de orientar a estas personas para que pueda mejorar la infraestructura de los penales, ni hacer que el recluso pueda aprender diversas conductas pro sociales tales como el estudio de una carrera técnica o universitaria que le sirva para que cuando cumpla su condena puedan subsistir de esta ; dicho sea de paso solo cuentan con estudios de primaria y secundaria a un nivel escaso, no imponen el orden dentro del penal ni hacen que prevalezca la ley de las remuneraciones que se les debe dar a los presidiarios por los servicios prestados al realizar labores de limpieza, de gastronomía o trabajos manuales, que actualmente son insuficientes. Esto sin mencionar que el personal de asistencia legal y social es sumamente limitado, puesto que para más de 2500 internos cuentan tan solo con ocho psicólogos, siete asistentas sociales, dos abogados y un medico, de vez en cuando dos técnicos más de salud.
Es por esto que trae como consecuencia lo anteriormente mencionado, sumado también al hacinamiento, la pésima calidad y cantidad de la comida, los inadecuados hábitos de limpieza, la corrupción interna en el penal, las drogas, la ansiedad que produce el mismo hecho de estar encerrado junto a la frustración sexual y las bandas dentro del penal que siempre van en busca del poder dentro de él. Todos estos factores impiden que el individuo puedo sensibilizarse y así cambiar hacia algo positivo, en vez de eso el individuo tiene que adaptarse a la situación, quedando atrapado en un ciclo vicioso del que no se va a librar por más que tenga la voluntad para hacerlo, esto ya lo sabemos; las ganas no son suficientes para cambiar puesto que se necesitan ciertas condiciones favorables para que el objetivo se cumpla, no se puede pretender para superar el problema tomar uno o dos elementos del sistema, se debe abarcar el todo para superarlo. En conclusión decimos que la represión no es la solución, quizás eso sirva por un tiempo pero así como rápidamente desapareció rápidamente aparecerá, porque no hay una conciencia real del problema.
Ahora explicaremos un experimento que hicieron un grupo de psicólogos en la universidad de Harvard en la década de los noventa para que se pueda entender la segunda razón por la cual la cárcel no cumple con dicha función manifestada líneas atrás.

Un psicólogo de esa universidad selecciono a un grupo grande de estudiantes de diversos niveles tantos socios culturales como intelectuales para encerrarlos en un salón relativamente grande para que simularan ser presos y a otro grupo seleccionado les otorgo el papel de carceleros. Los estuvieron monitoreando por varios meses hasta que el experimento concluyo arrojando datos alarmantes: Los estudiantes que simularon ser reos terminaron sumamente agresivos, depresivos y hasta psicóticos debido a la situación en la que se encontraron por varios meses, su apariencia cambió tanto física como emocionalmente dejándoles con severas secuelas psicológicas. Mientras que los que simulaban ser los carceleros presentaron después una serie de conductas sádicas para con las personas. A ¿qué queremos llegar con esto?, simplemente queremos decir que el aislamiento, el confinamiento, la incomunicación, etc. Trastorna a cualquiera sin importar de donde provenga y no solamente a los presos, sino también a los que interactúan directamente con ellos, en este caso los carceleros. Y no ayuda a mitigar el dolor, es más lo incrementa.

Muchos de ellos han sido abandonados desde muy pequeños y han tenido que aprender a sobrevivir como han podido, esta premisa nos lleva a presentar otra razón por la cual las medidas no tienen el efecto esperado y es que se sienten abandonados ya no solo por sus seres queridos sino también por el estado, al cual le guardan más rencor en el cual luchan por sobrevivir. Además ellos pueden percibir que los reos políticos son privilegiados puesto que en algún momento estuvieron con el gobierno de turno y reciben más cosas, más visitas que el resto, esto solo refuerza el profundo rencor que sienten y los incita a la venganza. Lo que debería ser en ese caso es que todos tengan los mismos derechos, los mismos privilegios, los mismos castigos.


Sabemos que ellos han causado mucho daño a las personas y / o a diversas instituciones pero eso no justifica que se le deba tratar de esa manera, suficiente tienen con haberles quitado el derecho de la libertad, que dicho sea de paso, después de la visita al penal valoramos más las cosas que muchas veces damos por sentado. Es cierto que ellos tienen una deuda con el estado y /o sociedad unas en menor medida que otros y es verdad también que una vida humana es irremplazable y que nada de lo que hagamos permitirá que esa persona regrese, por tanto no podemos concebir un perdón para ellos pero no hay que olvidar que al tratarlos de esta forma tan cruel nos estamos convirtiendo de alguna forma en el victimario del victimario, una suerte de venganza contra ellos, que como sabemos no es lo mismo que la justicia y todos estos actos son categóricamente inhumanos.


En esa discusión no buscamos justificar la conducta delictiva de los presos y ofrecerlos como victimas de una sociedad celosa, intolerante e indiferente. Nada de eso, ellos deben pagar sus culpas pero también se les debe dar una segunda oportunidad para hacer algo provechoso y no ser parte del problema. Lo que queremos es ofrecer una perspectiva neutral, dando a conocer lo que realmente ocurre para que cada quien tenga una opinión y en conjunto se vea la mejor y más duradera solución. La falta de sensibilidad y conciencia por parte de nosotros, nuestra ignorancia no permite que los veamos como seres humanos, y los dejemos de lado, tratándolos peor que animales porque no conocen realmente la realidad de vivir en un penal. Y esta ultima frase va dirigida especialmente a los psicólogos, ¿a caso no somos nosotros buscamos rescatar la parte buena de la persona?, ¿qué beneficios en salud mental y conductual trae esto?, luego de esta discusión seguro que se responderán a las preguntas. La clave esta creemos en no dejarse llevar por lo que nos dicen los demás sino en lo que podemos percibir y estar en contacto con lo que nos hace humanos.Finalmente lazamos una serie de preguntas al aire: ¿Quien es el verdadero criminal? ¿Ellos que solo son el producto de una inadecuada gestión del estado o los poderosos que no permiten que las cosas cambien para que exista la tan utópica y ansiada justicia social de nuestra realidad?











domingo, 2 de noviembre de 2008

AL EXTREMO!


El movimiento “emo” en nuestro país; que sin duda ha acaparado las páginas de diarios y noticias en la televisión debido a los enfrentamientos que han tenido con otros grupos: punks, metaleros, entre otros. Y a nivel mundial también, sobre todo con la influencia de la internet, puesto que muchos videos en la web se dedican a burlarse de ellos o incitan a atacarlos. Es por eso que los “emos” en la actualidad se quejan de la ignorancia de la gente sobre su ideología y exigen respeto ante el temor de nuevas agresiones. A su vez, niegan ser una asociación suicida, depresiva ni homosexual.

Es así como encontramos a los “Emo”, un sub grupo que nos muestran la nueva expresión adolescente de retraimiento, tristeza y agresividad hacia determinadas personas y/o instituciones. La falta de orientación o la presión principalmente por parte de la familia y de los educadores, además de un fuerte vacío emocional propio de la etapa adolescente generan en el individuo cierto rechazo hacia los mismos que con el pasar del tiempo se transforma en un profundo rencor que es alimentado por esta sub cultura naciente. Esta comunidad absorbe al adolescente confundido al proporcionarle un estilo de vida que le permite defenderse de las demandas del mundo actual y forjar su propia identidad personal, usándolo como excusa para justificar su accionar y crisis existencial.

Etimológicamente la palabra “Emo” proviene del término inglés “emocional hard core” que en español significa “emociones fuertes” o “carga emocional”. Nació en los ochenta, con la difusión del punk y el hard core en Estados Unidos como respuesta a lo profesionalizado y desvirtuado del rock por los intereses comerciales de las grandes compañías discográficas de la época. Pero este género recién tomó forma en los años noventa, gradualmente su expresión musical se volvía más introspectiva y menos roquera. Teniendo como característica fundamental en sus líricas un fuerte componente de melancolía, de resentimiento y odio. Finalmente a principios del 2000 comenzó a tener más adeptos, sobre todo en los adolescentes, quienes encontraban en este género una ruta alternativa de escape y hasta un refugio de sus problemas afectivos. De ahí que se convierte en una sub cultura no sólo a nivel norteamericano sino también latino, europeo, asiático, en fin, a nivel mundial.

En sí los “emos” son un conjunto de adolescentes aproximadamente de 15 a 22 años de edad, de nivel socio económico medio o medio alto, que se agrupan en las zonas más oscuras y alejadas de la ciudad en la que viven, rechazando el mundo que los rodea; manifiestan haber venido al mundo para sufrir. Únicamente crean fuertes lazos de amistad con personas como ellos. Suelen ser personas sensibles, centradas en el amor, odio, resentimiento o desilusión llevados al extremo, mostrándose impulsivos. La mayoría de ellos, provienen de hogares disfuncionales. Son personas que antes de haber sido “emos”, ya eran marginados en la escuela o eran personas que manifestaban marcadas tendencias homosexuales o que simplemente tenían pocas expectativas de vida y necesitaban encajar en algún grupo.

Entre ellos existen ciertos rituales que comparten como grupo; por ejemplo el denominado “Baile – Emotion” que consiste en bailar en un círculo y mover los brazos bruscamente y sin tocarse. Mientras esto ocurre una persona va al centro del círculo y cuando está ahí, el resto siguen el ritmo de la música con la cabeza agachada o moviéndola.

Otro ritual conocido es el “Scream” cuyo significado en español es “Grito”. Consiste en emitir un grito desesperado ya sea en un concierto o en pleno desarrollo del “Baile – Emotion”. Cabe decir que los mismos integrantes del grupo musical que toca en ese momento también lo hacen.

La percepción que tienen los “emos” de la vida es totalmente negativa. Aparte de no creer en dioses ni en religiones, consideran que el mundo es un lugar mezquino y denigrante. Sus habitaciones suelen tener poca luz, pintadas de un solo color, teniendo sólo una cama sencilla y dura. De esta forma, al levantarse por las mañanas, lo hacen sabiendo que su existencia es miserable y les permitirá permanecer en ese estado de depresión el mayor tiempo posible.


Su personalidad tiene mucho que ver con el exterior. Físicamente, para ellos, el ser extremadamente delgado es sinónimo de tener un estilo de vida deprimente, sin sentido y en constante sufrimiento. Por eso un requisito fundamental para que uno aspire a ser “emo” es ser delgado a toda costa, de lo contrario podría ser rechazado por su propia comunidad. También es necesario ser alto, si uno no lo es, deberá buscar la forma de serlo si en verdad quiere participar. Otro requerimiento importante es el pelo, el cual deberá cubrir siempre su rostro. Esto implicaría el deseo manifiesto de no ser percibido y que su existencia es sombría y triste.

Conjuntamente con su personalidad, su estilo de vestir es bastante peculiar: Usan polos ceñidos al cuerpo con estampados femeninos de colores negro y rosado principalmente, jeans de color negro entubados, zapatillas Converse o Vans, buzos ajustados con capucha, estrellas rosadas en las correas o en las mochilas, pelo de medio lado cubriendo el ojo derecho, “piercings” en la ceja izquierda y/o en el labio inferior izquierdo, maquillaje en los ojos de tipo gótico, símbolos de calaveras, corazones rotos y numerosas ligas en la muñeca.

Ya a un nivel más íntimo, cuando experimentan sentimientos de abandono o culpa, suelen cortarse la piel con armas blancas (ya sea cuchillos, navajas de afeitar, tijeras o cualquier otro instrumento punzo cortante) el lugar escogido para cortarse generalmente es la muñeca. Sin embargo, no en todos los casos se autoagreden debido a las razones anteriormente mencionadas, también lo hacen, según dicen, por placer.

En cuanto a sus relaciones de pareja, sólo las mantienen con personas como ellos. Tienen por obligación compartir su dolor en todo momento, así si el chico llora por algún motivo, la chica llorará también con él, lo mismo sucede con los cortes. Otra norma importante es que ambos deben vestirse igual al punto de no poder distinguir quien es la figura masculina y cuál es la figura femenina, además experimentan su sexualidad al mantener relaciones incluso con personas de su mismo sexo.

Según el especialista Castillo Berthier (2008), es más una moda que carece de propuestas sociales o políticas y que sólo se tiene acceso si es que se tiene cierta posición económica estable. Considera que cuando estos jóvenes se incorporen a la vida laboral, cambiarán su rol y dejarán de pertenecer al grupo.

Por su parte, Alcántara & Bloom (2008) manifiesta que es natural que al entrar en la adolescencia, los púberes busquen un sentido de pertenencia, pues están en una etapa en la que constantemente se preguntan quienes son. No obstante, agrega, que este fenómeno va más allá de una simple agrupación, puesto que ellos buscan elementos que los identifiquen: como la androginia o los estilos de vestir y su enorme necesidad por sentir, incluso el dolor debido a las grandes demandas que exige el mundo de hoy. Finalmente mencionan que los “emos” tienden a presentar un perfil psicológico depresivo y que según análisis recientes el 40% de ellos son suicidas en potencia en la ciudad de Lima.